El último paso antes de ingresar en el balonmano convencional es la categoría Alevin, en la que también se empiezan a plantear situaciones de ataque y defensa posicional. Para la próxima temporada que comienza ya en breve los encargados del equipo alevin serán Kike Sánchez y Javier Navarro, veteranos ya de los banquillos alevines que, a buen seguro, ilustrarán bien en el arte del buen balonmano a nuestro pequeños gigantes.
Habla Kike Sánchez
- Tras un año al mando del Infantil A en el que te quedaste muy cerca de poder acceder a un sector nacional ¿Cómo afrontas tu vuelta a la categoría Alevin?
Es difícil porque es un volver a empezar. Además siempre es algo costoso preparar a unos niños a que se inicien en el balonmano formado. Pero, bueno, creo que si se trabaja bien éste grupo puede dar un gran nivel.
- Pensando no sólo en el corto plazo de un año sino tratando de imaginar hasta dónde puede llegar este grupo ¿Qué objetivos y dificultades puedes tener a nivel individual como su director de orquesta?
Simplemente que empiecen a entender el deporte en sí o, por lo menos, de la manera en que yo lo veo y sacarles el máximo rendimiento que puedan ofrecer.
Habla Javi Navarro
- Esta va a ser la tercera temporada consecutiva en la que vas a estar dentro del staff técnico de la categoría Alevin. ¿Cómo valoras el desarrollo de los jugadores que has visto en estas dos anteriores temporadas?
A nivel deportivo he visto a los chicos muy evolucionados desde que los cogí como alevines de primero en mi primera temporada como entrenador. Son inteligentes y entienden lo que los diferentes entrenadores vamos buscando en ellos.
- ¿Qué te parece la base con la viene este grupo y qué techo le pones a largo plazo?
Sinceramente, pienso que la base de nuestro club es de las mejores de la Comunidad Valenciana y de eso se han encargado todos y cada uno de los entrenadores que forman el club. El proximo alevin viene de un gran grupo donde sus entrenadores han hecho una muy buena labor. Y vienen de ganarlo todo. Seguro que saben estar a la altura de lo que les exigiremos. La verdad es que el techo a largo plazo es difícil de definir en una categoría como esta, pero estoy seguro que aprenderán grandes cosas y sobre todo disfrutaremos juntos jugando a lo que nos gusta.


















